Dieta disociada, en esta dieta se trata de evitar la mezcla de proteínas y grasas con hidratos de carbono. Es posible consumir casi todo tipo de alimentos, pero nunca mezclados dentro de una misma comida. La idea detrás de esta dieta es que los alimentos no causan el aumento de peso sino las personas engordan por determinadas combinaciones de alimentos. Nuestro sistema digestivo no estaría adaptado para asimilar por separado las grasas, azúcares o proteínas si se consumen juntos. La dieta disociada separa los alimentos según al grupo a que pertenecen: las proteínas como la carne, el pescado los lácteos y huevos o los hidratos de carbono como pasta, el pan, el arroz, las patatas y los legumbres con el objetivo de optimizar el proceso metabólico y aprovechar mejor de todos los nutrientes para que el organismo utilice la grasa de reserva para conseguir el adelgazamiento. Se prohíbe el consumo de pan, pastam arroz, cerreales, casi todas las verduras, frutas, legumbres, azúcar y dulces. Sólo se pueden consumir pescados, carnes, queso, huevos, embutidos, café y se permite la ingesta de grasas, aceites, mariscos y en algunas ocasiones el consumo alcohol. Se recomienda tomar los alimentos en seis comidas y no es tan importante la cantidad ingerida de cada uno. El objetivo de la dieta disociada es perder peso rapidamente y se pueden llegar a perder 5 kilos en una semana por el bajo nivel de calorias que se consumen. Como en cualquier dieta para adelgazar se debería realizar a través de una dieta sana y equilibrada en sus nutrientes y en la distribución de los mismos a lo largo del día,. Para conseguir un mejor resultado siempre habrá que combinar la dieta con el ejercicio físico diario según las necesidades de cada persona.
Ejemplo de un día de dieta disociada: